miércoles, febrero 01, 2006

Nacionalismos


Soy nacionalista aragonés, por lo tanto, cada cierto tiempo me dicen aquello de “el nacionalismo se cura viajando”. Bien, después de casi un año viviendo en Inglaterra he de decir que sigo siendo nacionalista aragonés. Lo cual me ha llevado a pensar sobre dicha afirmación.
En primer lugar, lo que me vino a la mente fue que algunas de aquellas personas que me dijeron eso eran también nacionalistas. Eso sí, no nacionalistas periféricos, sino nacionalistas españoles. Yo soy de los que piensan que no hay nada malo en ser nacionalista, siempre y cuando se sepa que se es, porque una de las tergiversaciones del lenguaje es aquella que diferencia entre los que son nacionalistas y los “no nacionalistas”. Y si nos ponemos a analizar (ya lo siento, me ha dado el día analítico) yo me considero nacionalista aragonés porque creo que la soberanía última reside en el Pueblo aragonés. De tal forma que éste, a través de sus instituciones, puede elegir delegar parte de su soberanía a niveles administrativos superiores (a nivel estatal o en las Naciones Unidas si lo desea) o a niveles inferiores (descentralización en las comarcas). Bien, si se acepta esta definición, podemos decir que nacionalista español es aquella persona que cree que la soberanía última reside en el Pueblo español, y éste puede delegar parte de esa soberanía en estamentos superiores (como la Unión Europea o la OTAN) o descentralizar y ceder poderes a las autonomías o los ayuntamientos. Así que la gran mayoría de los que se definen como “no nacionalistas”, son tan nacionalistas como yo. El ejemplo más claro lo podemos entre los “no nacionalistas” del PP.

Bien, por lo tanto el nacionalismo no es bueno ni malo, depende del uso que se le dé. Aunque para los portadores del espíritu de los necios el nacionalismo centralista es bueno, mientras que mi nacionalismo periférico no es que sea malo, es directamente pésimo. Su discurso es simple, simplista y repetitivo, algo así como “los cuatro jinetes del Apocalipsis ya cabalgan y la unidad de España (con acento en la p) tiembla bajo su galope”. Lo más curioso es que es un discurso que la derecha ha utilizado siempre, antes de la Segunda República, durante ésta y lo mantuvo latente durante los cerca de cuarenta años de dictadura. Lo resucitó durante la transición, sin embargo, ante el éxito que supuso la descentralización de parte del aparato estatal, lo tuvo que dejar un poco de lado. No obstante Aznar lo resucitó para atacar los pactos de los últimos años de gobierno socialista con los partidos nacionalistas periféricos. Ahora bien, de vez en cuando la justicia poética se presenta en la historia, y el resultado fue que cuando el PP gobernó en minoría, se cambió y se pensó que un apoyo externo, aunque fuera de nacionalistas periféricos, no era algo que pusiera en peligro la unidad de España, de hecho se pasó a hablar catalán en la intimad.

Ahora, de nuevo en la oposición intentan resucitar fantasmas del pasado, fantasmas que llevan cerca de un siglo esgrimiendo, e incluso utilizando para justificar el alzamiento anticonstitucional que llevó a la guerra civil. Triste panorama político incluso para verlo desde la distancia de las islas británicas.

¡Ah! Por cierto, cuando me dicen la tópica frase de “el nacionalismo se cura viajando”, siempre les digo que no puedo contestar una afirmación que tiene un error de partida. Y es que el nacionalismo no es ninguna enfermedad, por lo tanto no hay nada que “curar”. Esa frase está cargada de prejuicio, de prejuicio nacionalista español.

5 comentarios:

Un independentista català dijo...

He llegado "de rebote" a tu blog. Solo decirte que me ha gustado mucho tu exposición y que la comparto de pleno.

Ah., por cierto... yo también he viajado y sigo sin "curarme".

cass dijo...

Que bueno es eso de coger una frase y darle el sentido que a uno le conviene... creo que seria muy bueno saber leer las cosas en el sentido que se escriben que dudo mucho que sea el que tu le das. No quiero entrar en el contenido de nacionalismos centrales o perifericos, solo afirmar que "el nacinalismo se cura viajando" y digo bien cuando digo "se cura" por que no hay que estar enfermo para curar algo, te recomendaría que utilizases el diccionario de la real academia para leer las distintas acepciones que tiene la palabra "curar".

Dices que tu has viajado...??? pero hombreeee tu no has viajado, tu has vivido un año en inglaterra que es exactamente igual que vivir en la acera de enfrente o en el piso de arriba o abajo y punto, el dia que visites China, Zimbawe, Perú, Canadá, Birmania o cualquier tipo de gentes de otras etnias distintas a la tuya o simplemente te mezcles dentro de tu pais con gente rumana, con gitanos con sudamericanos, africanos con gentes de la jet y del sub etc... ese dia podras decir que, de algun modo, has viajado.

Amigo, ahora que se lleva tanto lo de la "memoria historica" yo te repito que el nacionalismo se cura viajando. y la memoria hay que usarla para aprender de los errores no para remover porquerias...


Paz y buen rollo.

Saludos.

Manuel Angel dijo...

Asi como lo explicas y si no te haces preguntas o requieres alguna explicacion que tenga mas alcance que tu simple apreciacion, cualquiera podria darse por conforme y ser mas nacionalista que Arzallus o Ibarretxe o directamente que un miembro de ETA.
Pero no es nacionalismo el preservar tus origenes e identidad, saber y defender tu procedencia familiar e incluso "procedencia nacional", nada de eso es nacionalismo, al menos no es sospechoso ni susceptible de crear conflictos mas alla de puramente ideologicos.
El nacionalismo del que hablaba Miguel de Unamuno y que nos ocupa en este blog, es del nacionalismo excluyente, del nacionalismo que para reivindicar su estatus en el mundo, maltrata, atenta, pisotea y hasta aniquila a otras identidades nacionales, identidades estas que ni se paran a pensar ni considerar sus diferencias como negadoras de las demas. ¿O pretendes revivir otro Holocausto Nazi?

Florencio dijo...

¡Vaya! Hacía tiempo que no repasa estos artículos. Siento el retraso, vayamos primero con cass.

Sobre las acepciones de la RAE sobre la palabra "curar".

1. tr. Aplicar con éxito a un paciente los remedios correspondientes a la remisión de una lesión o dolencia. U. t. c. prnl.

Ummm, yo creo que se ajusta a lo que digo en mi artículo.

2. tr. Disponer o costear lo necesario para la curación de un enfermo.

Pues yo creo que también se puede utilizar.

3. tr. Sanar las dolencias o pasiones del alma.

¡Vaya con esto del alma entramos casi en un debate metafísico! Pero yendo al verbo 'sanar' veamos qué dice la RAE sobre el mismo:

sanar.
(Del lat. sanāre).

1. tr. Restituir a alguien la salud que había perdido.

2. intr. Dicho de un enfermo: Recobrar la salud.

Yo creo que se ajusta de nuevo a lo que digo en el artículo.

4. tr. Remediar un mal.

Aquí entraríamos a debatir sobre el término "mal" y podemos decir que el nacionalismo es un 'mal' que hemos de remediar. ¿Qué nacionalismo es malo el mío, el de Aznar o el de Bush? Porque o todos los nacionalismos son malos, o todos son buenos o no son ni buenos ni malos y depende del uso que se les dé, que es lo que digo en el texto.

Ya no hay más acepciones aplicables en el diccionario, porque luego pasa a hablar de curtir con el significado de preparar pieles.

He vivido casi tres años en Inglaterra, donde he conocido, trabajado y convivido no sólo a gente de las islas, también a una buena amalgama de etnias y nacionalidades (trabajé en un supermercado). En Calatayud estuve trabajando con gitanos durante todo un año (hasta me invitaron a una boda) y sí. Conocer a todas esas personas me ha enriquecido (alucinante por ejemplo las historias que me contaron gentes que habían venido de África con países en medio de guerras civiles/étnicas) y sigo siendo nacionalista. ¿El nacionalismo ha traído cosas malas? Sí. ¿Es la única ideología que ha traído cosas malas? No. ¿Ha traído cosas buenas? Sí. ¿El mundo occidental que hoy conocemos con sus luces y sus sombras sería el mismo sin el nacionalismo? No.

Así que no veo cuál es el problema. Es como querer prohibir los cuchillos porque eventualmente te pueden llegar a cortar, ¿el cuchillo es una herramienta mala? No, en realidad es una muy buena herramienta, y si una persona la utiliza para matar a otra persona (como ocurre todos los días) ¿debemos volver a utilizar los dientes?

Florencio dijo...

Manuel Ángel, es que el ser nacionalista es eso que digo. Luego por supuesto hay grados y tendencias. Es lo mismo que las personas que se consideran demócratas, tanto Rajoy como Llamazares lo son, pero entre medio les separan muchas otras cosas, pero ambos aceptan las reglas básicas de la democracia. Con el nacionalismo pasa lo mismo, hay una definición básica que es la que yo doy y después hay interpretaciones de hasta dónde se ha de llegar.
¿Nacionalismo excluyente? ¿Tú crees que este blog destila nacionalismo excluyente? Hasta ahora el único nacionalismo excluyente ha sido el español y no porque sea mejor o peor que el catalán, vasco o gallego, sino porque ha sido el único que ha contado con el aparato de un Estado para llevar a cabo su proyecto unificador.

Por último decir que el holocausto nazi no tuvo orígenes nacionales, sino raciales e ideológicos. A los daneses u holandeses no se les exterminó porque eran "arios", mientras que los judíos (que eran un pueblo transnacional), gitanos o comunistas sí que trataron de ser eliminados totalmente.