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domingo, mayo 05, 2013

"No se puede hacer otra cosa"


Y me pregunto:  ¿Volveremos a tener centros de leprosos (mantenidos por la caridad, por supuesto) y enfermedades que habían sido erradicadas?

Las que, de momento, tenemos posibles podremos pagarnos un tratamiento, pero ¿quién podrá curar el sentimiento de vivir en una sociedad podrida hasta sus esencias más profundas por el dinero y por la propia mercantilización de la vida?

"No se puede hacer otra cosa", tan insistentemente lo repiten que al final muchas personas se lo han creído. Darwinismo económico, camino de una perdición anunciada, los que defienden este tipo de medidas son asesinos, y ya lo dijo Esquilo hace más de 2000 años: “Toda el agua de los ríos no sería suficiente para lavar la mano ensangrentada del homicida”.

No olvidamos.

lunes, diciembre 17, 2012

Liberalismo sí, pero para los otros

Liberalismo sí por supuesto, pero no para mí.

Ejemplos: los taxistas (forofos de emisoras "liberales" como la cope, intereconomía radio, abc radio y similares), pero eso sí, defensores de los privilegios y del coto cerrado (casi de gremio medieval) de las licencias de taxi. Otro ejemplo: los militares chilenos que se levantaron contra el gobierno de Salvador Allende, privatizaron el sistema de pensiones ¿todo el sistema? no, las pensiones militares continuaron dependiendo del Estado, ahora tenemos a los de Caja3. Cosas veredes amigo Sancho...


Triste es la sociedad en donde cada uno se mira su ombligo y no se preocupa del resto.

martes, noviembre 27, 2012

Juego de tahúres

Lo más maravilloso de esta crisis económica es que ésta fue creada por el gran capital y sin embargo en vez de suicidarse los banqueros (como en el 29) se suicidan los desahuciados.

Han conseguido que los poderosos se rían en nuestra cara, Rato, Botín, Endesa, el señor Amancio, Repsol... Seguirán ganando y además convencen a la ciudadanía de que para salir de la crisis lo que hay que hacer es renunciar a derechos sociales, lo que hay que hacer es privatizar la sanidad (siempre será rentable, por poco que se tenga todo el mundo querrá pagar para salvarse o salvar a un amigo o familiar), lo que hay que hacer es que solo puedan recurrir a la justicia las personas que tienen dinero y así hasta volver al siglo XIX.

La policía aumenta sus presupuestos en material antidisturbios mientras se reducen sus salarios. Mientras tanto el Ministerio de Fomento aumenta las ayudas a las autopistas en riesgo de quiebra

Y yo que pensaba que vivíamos en un sistema capitalista, pero no, tenemos un sistema mixto socialista-capitalista. Ya lo dijo Martin Luther King: "Socialism for the rich and rugged free market capitalism for the poor."

La sociedad civil contra las cuerdas, y la izquierda intentando parar los golpes, pero igualmente acorralada. ¿Cuándo despertaremos?

viernes, mayo 04, 2012

Panfletos liberales.

He aquí un "bonito" panfleto liberal:



Que lo lea quien lo considere interesante. Pero a mí me gustaría apuntar unas cosas:

1º Un Estado no es una familia. Una familia cuenta con unos ingresos fijos, el Estado puede modular sus ingresos vía impositiva. La comparación es totalmente falaz, si las familias pudieran regular sus ingresos funcionarían de manera diferente a como lo hacen en la actualidad.

2º La familia se dice que es la base de la sociedad (Siniestro Total tiene una cancion al respecto) y es curioso como la sociedad actual funciona de forma muy diferente a como lo hace una familia promedio. Las inversiones de una familia por ejemplo, una gran parte se dedican a la crianza de los hijos, alimentación, cuidados, educación, ocio... Y en la mayoría de familias no se hace para que luego esos hijos se encarguen de los padres, sino que es algo desinteresado y altruista, quieres a tus hijos y quieres lo mejor PARA ELLOS, porque en definitiva mientras son pequeños son los más VULNERABLES y requieren protección especial, es "normal" que padres y madres lleguen a dar sus vidas por las de sus hijos. Otro ejemplo, el cuidado de enfermos, mayores y niños, sobre todo de personas mayores, con una visión meramente mercantilista una persona mayor en muchas ocasiones es una carga, creo que todos tenemos ejemplos familiares de cómo se ha cuidado amorosamente de personas que se sabía que ya les quedaba poco (aunque ese poco se convirtiera en años), sacrificando mucho tiempo, bastante dinero e incluso generando tensiones internas, todo por mor de unas personas que poco o nada pueden aportar a la familia desde un punto de vista económico.

Así que no, que no vengan comparando Estados con familias para intentar favorecer la ideología liberal porque aparte del funcionamiento intrínsecamente diferente de unos y otras, la mayoría de familias resultan ser sociedades donde los ingresos que entran se "socializan por el bien común", una familia es por definición más comunista que capitalista.

jueves, marzo 22, 2012

Hablemos de incoherencias

Vivimos en un país donde nos gusta criticar. Ciertamente es una posición fácil, cómoda y que permite cierto desahogo de los cabreos diarios. Lo que pasa es que al final siempre, o casi siempre, terminamos criticando "al otro" dejando de lado nuestras propias inconsistencias.

Desde la izquierda se quiere que las personas no tengan limitación a la hora de vivir donde sea. Bien, de acuerdo con la idea, pero no se quiere que, por la llegada de gente de otros territorios se produzca una merma de la calidad de vida. Es decir, si llega mucha gente que está acostumbrada a vivir con menos, o no le importa tener menos derechos, porque comparativamente está mucho mejor que en su país de origen, lo normal es que en la sociedad capitalista en la que estamos se produzca un "reequilibrio" de oferta y demanda y los sueldos y derechos bajen. Lo mismo pasa con la globalización de la economía, si abres tus mercados estás rebajando los derechos colectivos.

Claro, algunos apuntarán que para eso están las medidas correctoras socialdemócratas. Obliguemos por ley, independientemente de los equilibrios oferta-demanda, a que todas las trabajadoras tengamos los mismos derechos. Pero esa "solución" se encuentra con 2 obstáculos:

a) La socialdemocracia ha aceptado la apertura de mercados, sin importarle las condiciones de vida ni los derechos que pudiera tener la clase trabajadora en China, India o Mozambique. Aquí habría que planear un arancel proporcional a la calidad democrática de los países importadores. Sí, tenemos que volver a políticas nacionalistas para salvaguardar a la clase trabajadora propia y castigar a los Estados tiranos. El problema es que se ha aceptado el dogma de que al desarrollo económico vienen asociados los derechos civiles. Y eso es mentira, tenemos de ejemplo claro Arabia Saudí.

b) Y más grave todavía. La socialdemocracia acepta otro dogma de fe neoliberal, el crecimiento económico es infinito; "trabajad y consumid" dijo el entonces presidente de gobierno Rodríguez Zapatero. No, eso es imposible. No se puede optar por querer dar a todo el mundo el nivel de consumo de un europeo occidental medio. Pero sí que se puede y sí que se debe apostar por dar un nivel de vida medio europeo.

La calidad de vida no se mide (o no se debería medir) por la cantidad de cacharros/ropas/coches que pueda uno comprar, y esa es una clave por la que hay que apostar. Hemos de decrecer en consumo, no en calidad de vida. El liberalismo quiere lo contrario, que decrezcamos en calidad de vida pero que aumentemos nuestro consumo.

Las izquierdas en general hemos caído en muchas trampas ideológicas. Ya va siendo hora de que nos libremos de ellas, porque lo peor que podemos ofrecer a la sociedad es incoherencia.

domingo, marzo 11, 2012

¿Tiempo de respuesta?

Me estoy preguntando desde hace días una cuestión. Desde la derecha liberal se está avanzando, con una ideología muy clara, rompiendo pactos tácitos y echando al lodo derechos mientras que desde la izquierda se actúa con una serie de complejos que no llevan más que a que desde el otro lado se crezcan más. Es como el matón al que nadie hace frente porque la mayoría piensa que hacerlo sería contraproducente.

Por momentos pienso que si desde un lado están apoyando descaradamente la dictadura de los mercados ¿no deberíamos darles en los morros y empezar a recuperar la idea de la dictadura del proletariado?

Y desde mi perspectiva nacional aragonesa, si están apoyando la desaparación de los Estados y del control que estos puedan hacer sobre los mercados que les den por saco, que cierren el Estado español, pero reclamemos desde la izquierda nacionalista un Estado aragonés, una nación pequeña, como Islandia, en donde sus ciudadanos sean capaces de decidir su propio futuro, que podamos encarcelar a los banqueros y no que éstos nos encierren en su infame sistema.

Los sindicatos, todos, si de verdad quieren parar este derrotero en buena medida tendrán que dejar los despachos y las subvenciones públicas, ir a una "economía de guerra" y tomar la calle.

lunes, noviembre 22, 2010

Éire, buscando un nuevo camino.

Los verdes en Irlanda reclaman elecciones antipadas. Mucho se podría hablar del sistema económico irlandés, al cual muchos "liberales" pusieron como ejemplo de cómo debían hacerse las cosas, no espero que pidan perdón o que reconozcan su error, la verdad.

Lo que me gustaría traer a colación es que los verdes dicen que la ciudadanía se encuentra engañada y traicionada, que por ello harían falta las elecciones. Un artículo del mes pasado que está en relación con esto es lo que puedo ofrecer.

miércoles, septiembre 15, 2010

Liberalismo, socialdemocracia y pesimismo


He estado ojeando la página del teaparty y no he visto proselitismo de Dios, pero dado que soy un pensador impenitente no puedo evitar relacionar a Palin con el teaparty y me parece una meapilas en toda regla. De igual manera, aunque no estén organizados, me imagino a los del cinturón de la Biblia más cerca del teaparty que de los republicanos (por no hablar de los demócratas).

De cualquier manera, y siendo este un artículo titulado 'liberalismo' me voy a centrar en la economía, creo que los del teaparty llevan una lucha tan loable como perdida (algo parecido pasa con los comunistas europeos). Tal como veo la cosa EEUU ha pasado ya la línea de equilibrio entre poder económico y poder militar.

Me explico, EEUU surgió como potencia económica en el siglo XX, pero estaba poco interesada en tener un ejército o una marina que le dieran presencia global. Es lo que se ha llamado 'aislacionismo', pero que era básicamente pensar en que si las cosas iban bien y se tenía el control del patio trasero (doctrina Monroe, europeos fuera de América) no se necesitaba hacer saber al kaiser de turno o a la graciosa majestad de turno lo que se podía ser si se quisiera. La Primera Guerra Mundial cambió momentáneamente eso, pero después se volvió al 'cascarón'. La Segunda Guerra Mundial cambió el mapa del mundo, EEUU pasó de estar en su esfera influencia a convertirse en potencia global con bases militares alrededor de todo el mundo. El poder económico y el militar fueron a la par, creciendo ambos. Sin embargo desde la caída del telón de acero EEUU se ha convertido en la única superpotencia y actualmente el poder militar supera al poder económico. Eso no es sostenible a la larga, se necesitaría potenciar la economía y disminuir el Estado (lo que propugna el teaparty) sin embargo se necesitaría mantener o aumentar el poder militar, ante cualquier síntoma de debilidad habría países que aprovecharían para socavar el poder de actuación estadonidense.

Conseguir desmontar/modificar el entramado estatal que han construído las distintas administraciones en los últimos 60 años no es fácil. El estímulo económico que propició Reagan llevó a un déficit desmesurado, y aunque fuera un mal necesario para los objetivos del ex-actor de películas del Oeste, era algo insostenible a medio-largo plazo. La reactivación económica brutal (unas tasas inauditas) de la época Clinton llevaron a la especulación y desmorone de ciertas maneras de hacer negocio que habían empujado a la economía.

El crecimiento más grande, sostenido y real lo está llevando China. El problema del modelo de crecimiento chino es que no se puede extrapolar a los países occidentales. Es más, un socialdemocráta aceptaría las reglas de juego político-económicas de un liberal antes que aceptar las chinas y un liberal aceptaría la socialdemocracia Noruega antes que el modelo chino.

Tengo la impresión de que luchar por el liberalismo o por la socialdemocracia ahora es como defender el sistema esclavista romano en el siglo V en Tarraco en vez de empezar a feudalizarse.

Ojo, no digo que haya que bajar los brazos y rendirse, hay que luchar por lo que se ha conseguido, pero en ocasiones creo que estamos caminando en uno de los precipicios que de vez en cuando ofrece la historia y mi intuición me dice que terminaremos cayendo (ojalá me equivoque).

Soy pesimista, pero hoy por hoy, si no hay una revolución tecnológica brutal que empuje y genere riqueza a nivel mundial (fusión nuclear?) veo a occidente en mala situación, egoistamente espero que EEUU sea Roma y Europa quede como una especie de Bizancio.

martes, noviembre 24, 2009

Filosofía y literatura barata para las masas


Creo que desde que empecé este blog jamás he hecho crítica literaria, pero tras haberme leído las casi 800 páginas en la edición de los años sesenta de Plaza y Janés creo que merezco un pequeño desahogo.

Me lo recomendó en un foro un liberal de los de verdad, una persona con la que apenas tengo nada en común, pero que respeto su coherencia y del que saco conclusiones (por oposición) bastante válidas para la vida diaria.

Lo cierto es que Lisa Simpson ya resumió esta novela de una forma que no voy a superar, cuando pregunta a su madre "¿No es ese libro la biblia de los perdedores de derechas?". Pues sí, ya que permite a la gente fracasada echar la culpa a la sociedad de sus propios errores.

Ayn Rand y su Manantial no es sino un medio entretenido fraude, aboga por la originalidad, por el individualismo o la capacidad de superación, pero a mis ojos se queda muy atrás. He de reconocer que el primer tomo de la novela lo tomé con interés, sin embargo conforme avanza el relato todo empeora. A la historia de amor que subyace durante toda la trama sólo se le puede conceder parcial originalidad en su tratamiento, aunque en realidad es la sublimación de lo místico, cuando curiosamente una de las mayores críticas que subyacen en cada una de las páginas del libro es el innecesario misticismo que ha acompañado tanto a la religión como a los continuadores laicos de la misma, los socialistas y los perversos izquierdistas. Muero porque no muero, decía la mística Santa Teresa, de igual manera Dominique (en la que la autora se refleja) trata de alcanzar a su amor en base al sacrificio y la renuncia de sí misma, dejándose violar por hombres a los que no ama. Vamos, algo que hubiera abogado cualquier iluminado de cualquier secta.

Aparte de Dominique surgen tres personajes principales más, en primer lugar el protagonista, Howard Roark, después Ellsworth Toohey y como cuarta pata Gail Wynand. Toohey es la antítesis de Wynand, los dos quieren lo mismo llevando caminos diferentes, pero aquí nos encontramos con la habitual paradoja que se produce entre los extremos de una herradura, aunque estén a la máxima distancia teórica posible, en realidad están mucho más cerca de lo que ambos personajes puedan pensar, incluso más cerca de lo que la propia Ayn Rand quiere dejar entrever.

Lo entretenido del primer tomo era ver cómo la autora iba introduciendo poco a poco una filosofía de vida, una concepción de cómo el mundo funciona y cómo debiera funcionar, al menos desde su punto de vista. Pero esa suavidad se rompe en el segundo tomo, donde el protagonista Howard Roark y la antítesis de Toohey, Wynand, se hacen amigos. Allí la autora da rienda suelta a sus ideas más personales a través de las conversaciones que se dan entre estos dos personajes. No critico la filosofía en sí (por barata que ésta sea) basada en el individualismo y en la enfermiza preocupación con los sectores más izquierdistas. Hay que tener en cuenta que la autora tuvo que emigrar de Rusia debido a la revolución bolchevique (aunque antes estudió a cuenta del Estado soviético en la Universidad de Petrogrado). Todos tenemos nuestras obsesiones y traumas y es lógico que las mostremos cuando creamos algo propio. Lo que ocurre es que la autora cae en algo que nunca caería su personaje principal, Howard Roark, la contradicción.

Contradicción múltiple, primero por convertirse en sacerdotisa del individualismo/liberalismo, con bastantes seguidores, lo cual favorece la cultura de masas que ella denosta, esas masas capaces de creerse cualquier mentira que publique el 'New Yor Banner', pero que odian a ese mismo periódico cuando empieza a publicar la verdad. Contradicción cuando escribe: "La época de los rascacielos ha pasado. Ésta es la época de las viviendas colectivas." Cuando los rascacielos simbolizan las grandes urbes, las aglomeraciones y el mundo global y masificado, el individualismo que puedan mostrar en sus diseños sólo esconden la uniformidad interior, en donde viven y conviven decenas de miles de personas, como en un hormiguero, formando un todo, un superorganismo.

La historia de amor, aun partiendo de una propuesta diferente, se convierte en el tópico final feliz burgués, sin aristas y con una hija reconciliada finalmente con un padre convencional y tradicional.

Por fin, el protagonista, Howard Roark, no es sino un remedo, una mala copia del Superhombre de Nietzsche. La autora se empapó de la obra nietzschiana, pero no sabe plasmar ni remotamente la brillantez del filósofo alemán. Si se quiere verdadera originalidad y un libro que aparte de profundidad en sus líneas, transmita verdadera literatura, sugiero que se pase olímpicamente de Ayn Rand y se lea directamente Así habló Zaratustra. He aquí unas pocas citas de Nietzsche que pueden resumir el ladrillo de casi 800 páginas de la autora ruso-estadounidense:

"¡Refúgiate en tu soledad, amigo mío! Te veo acribillado por moscas venenosas. ¡Refúgiate allí donde sopla un viento fuerte y frío! ¡Refúgiate en tu soledad! Ya has vivido mucho tiempo entre gente mediocre y miserable. ¡Huye de su venganza invisible!"

"Y es que todo ser vivo es obediente. Lo segundo que vi: que sólo se manda a quien no sabe obedecerse a sí mismo. (...) Y lo tercero: que resulta más difícil mandar que obedecer."

"Quienes crearon los los pueblos poniendos en ellos una fe y un amor fueron creadores que, de este modo, prestaron su servicio a la vida. Pero hay hombres destructivos que ponen trampas para atrapar a la gente y las llaman Estado."

"el Estado miente en todos los lenguajes del bien y del mal; todo lo que dice es falso y todo lo que tiene es producto del robo. Todo él es falso; el muy mordaz muerde con dientes robados."

"Donde acaba el Estado empieza el hombre que no está de más, la canción de quien es necesario, la melodía única e insustituible. ¡Mirad, hermanos, allí donde acaba el Estado! ¿Es que no veis el arco iris y los puentes tendidos hacia el superhombre?"