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domingo, marzo 23, 2014

España Estado fallido

España no está bien en la actualidad, pero es que a lo tonto modorro llevamos así 200 años, al que le le guste la historia aquí va un repaso de las últimas dos centurias.


España siempre ha buscado su identidad y nuca la ha encontrado. Los Estados-nación europeos surgieron de reinos existentes, de territorios que se independizaron (normalmente de un imperio) o de la unificación de territorios independientes pero con unos lazos comunes.

Francia sería el ejemplo de Estado surgido de un reino “de toda la vida”, se supo reinventar en República tras el convulso imperio napoleónico e intentos de reinstaurar la monarquía. Grecia, que se independizó del Imperio Otomano buscó en su lengua, en su religión y en su pasado un espejo donde intentar construir un futuro, Alemania e Italia pasaron de la fragmentación a la unidad, buscando de nuevo un ideal en el pasado.
España entró en el siglo XIX de la mano de uno de los peores monarcas de la historia, aunque tampoco podemos olvidar que tuvo el apoyo de parte de la población y de una parte importante de las élites. Cierto que las élites más avanzadas fueron marginadas, perseguidas o se exiliaron por “afrancesados”.

SIGLO XIX

España podía haberse construido un futuro en base al pasado reciente, donde una buena parte de la población se sintió unida frente al enemigo común (los franceses), pero el nuevo monarca, en vez de intentar construir un reino nuevo, con el apoyo popular que tenía, utilizando el populismo de haber vencido al mayor ejército de la época y utilizar las partes positivas que suponían las ideas liberales de la Revolución Francesa, se enrocó, y tras haber estado fuera, tras saber que el pueblo se había desangrado en una brutal guerra, Fernando VII inició una nueva guerra interior, a la caza del disidente. Se logró imponer la Constitución de 1812 durante el trienio liberal (1820-1823), pero las potencias europeas apoyaron la reinstauración de un sistema absolutista, eso sí, le prohibieron que reinstaurase la Inquisición, porque las potencias europeas eran absolutistas, tradicionalistas y religiosas, pero es que ya en España se apuntaban maneras de ultramontanismo.

A la muerte de Fernando VII se podía haber iniciado un nuevo proceso constituyente, pero no, España quedó dividida en (mínimo) dos facciones, los liberales, bajo el cobijo de una reina no mucho mejor que su padre (Isabel II) y los carlistas. De estos episodios habría mucho que hablar, puesto que las explicaciones o los orígenes y causas del carlismo merecen un estudio aparte, pero la conclusión fue que no hubo una idea básica y general de qué es lo que debía ser España. La última guerra carlista (aunque ya mucho menos fuerte que las dos anteriores terminó en 1876).

Isabel II tuvo que salir por patas tras la revolución de 1868, a partir de ahí se iniciaron una serie de experimentos que no terminaron de cuajar, la monarquía constitucional de Amadeo I de Saboya no pudo ser. Las “élites” del país que dirigían el proceso marearon y putearon al nuevo monarca hasta que finalmente abdicó, la sociedad española tuvo momentos de cierta efervescencia, después de muchos años de represión se encontraba ante una situación nueva, nadie sabía exactamente por dónde ir, no hubo un liderazgo político sino múltiples liderazgos, fragmentación y el peso ideológico de la iglesia continuaba siendo brutal. La Primera República Española fue breve, con distintos episodios, como el mal explicado cantonalismo, que se ha vendido tradicionalmente como un proceso separatista centrífugo, cuando en realidad fue otro intento fallido de crear una nueva España federal desde la base, los cantonalistas, aunque se piense lo contrario, eran profundamente españoles.

Se llega a la restauración, más vale malo conocido que bueno por conocer, debió ser la opinión general, así que de nuevo los Borbones regresaron al trono de España. Algo aprendieron de sus errores, el carlismo excepto en las provincias vascongadas había desaparecido, en el País Vasco mutó desde un vizcaísmo inicial hasta un nacionalismo vasco en toda regla. En Navarra evolucionó hacia un navarrismo tradicionalista y españolista (siempre que no les tocaran los fueros). En Cataluña también se comienza a ver más allá de España, pero todavía a nivel muy tímido. La Renaixença catalana, centrada a nivel cultural y al principio casi folclórico fue evolucionando hasta dar apoyo a determinadas ideas políticas, pero eso ya lo veremos.

Alfonso XII llega en el momento justo, más inteligente que su madre y mejor aconsejado, alrededor de él se monta todo el tinglado que se vino a llamar “Restauración”, la monarquía constitucional era una fachada, hubo sufragio censitario hasta 1890, a partir de entonces se aprobó el sufragio universal masculino, pero las cosas no cambiaban mucho, las elecciones estaba amañadas, se produjo un turnismo que podía dar sensación de avance y cambio, pero que era en el fondo una pantomima. Aunque lo cierto es que el sistema fue funcionando y se produjeron distintos avances. En economía la industrialización, aunque tímidamente, fue avanzando, se iba produciendo un trasvase poblacional del campo a las ciudades y el excedente demográfico (que era abundante) iba encontrando su camino fuera del país, principalmente a Latinoamérica.
Alfonso XII tuvo la suerte de reinar pocos años, solamente 10, de 1875 a 1885, digo que tuvo la suerte porque le tocó bailar con la más guapa, una sociedad en calma (comparada con lo que había sido en el pasado) desarrollo económico moderado pero aceptable, estabilidad institucional y una maquinaria propagandística a su total servicio. A su muerte llegó la regencia de María Cristina (1885-1902) y allí llegó un golpe muy serio que hizo que la gente se diera cuenta de la realidad. A la regente le tocó sin comerlo ni beberlo una guerra con EE.UU. Y de esa guerra, de ese desastre, buena parte de la sociedad empezó a pedir cambios. Llegamos al regeneracionismo. Sí, el sistema canovista de la Restauración había fracasado, no había sabido renovarse, los vicios que tenía desde el principio habían aumentado, mientras que las virtudes, nacidas para solventar los problemas de una España muy distinta, habían menguado o desaparecido.

El desarrollo económico se vio afectado por la pérdida colonial, la industria española no podía absorber la cantidad de gente que se veía desplazada de los pueblos, la emigración no bastaba, la educación era más que deficiente, en 1900 casi el 60% de la población española era analfabeta (un 69,3% de las mujeres y un 77,2% de los hombres) estas diferencias a nivel provincial eran todavía más brutales. Decir simplemente que en Prusia 50 años antes (1850) el analfabetismo era de menos de un 30% de la población. Aunque esto variaba y hubo países desarrollados que hasta 1870-80 no introdujeron la enseñanza primaria gratuita y universal (como Francia o Gran Bretaña) las diferencias entre las tasas de analfabetismo seguían siendo abismales, la expresión ‘África comienza en los Pirineos’ surgió a finales del siglo XVIII o principios del XIX. Lo que en principio no era sino una exageración burlesca, fue ganando verosimilitud, a pesar de los “avances” la brecha entre España y la Europa del Norte a nivel cultural y económico fue enorme. En España, si pensamos en la generalización de la enseñanza primaria entramos en la segunda mitad del siglo XX.

El sistema de la Restauración continuó, renqueante, haciendo cada vez más aguas, los pucherazos y las manipulaciones de las elecciones  no dejaban de ser la tapa de una olla a presión que bullía sin saber cuándo podía estallar. Con el inicio del reinado de Alfonso XIII (1902) se intentó la reforma del sistema “desde arriba”. Fue un fracaso, se intentaban mantener los privilegios de una parte de la sociedad y a cambio intentar implementar medidas reformistas, era un equilibrio imposible, al Pueblo las reformas le sabían a poco (o nada) a los privilegiados les asustaba que una masa enfurecida arrasase con lo existente y cortara cabezas al estilo de la Revolución Francesa (todavía muy presente porque no había ocurrido la revolución bolchevique).

SIGLO XX

España, en aras de buscar su ser más auténtico y con ganas de entrar de nuevo en el club europeo se lanzó a intentar controlar sus dominios coloniales, Guinea Ecuatorial y el Sahara Occidental no le dieron mayores problemas, pero Marruecos era otro cantar. Los habitantes de ese territorio eran orgullosos y combativos, no se consideraban para nada inferiores a los españoles que decían que eran sus colonizadores y desde el principio España (e incluso Francia) tuvo serios problemas con ese territorio.

En esa España ya de pandereta existía el servicio militar obligatorio, algo que se inició en época napoleónica y que en cierta medida ayudaba a ganar derechos ciudadanos. Es un proceso muy antiguo, les pasó a los plebeyos romanos, que luchaban en el ejército y después de dar su vida y sus haciendas por Roma, no tenían derechos políticos, así que iniciaron una serie de luchas en donde, al final, terminaron adquiriendo los derechos ciudadanos plenos. En la Europa del siglo XIX donde los Estados-nación se estaban construyendo surgió un Estado en cierta medida protector, sobre todo de aquellos que habían luchado por él, Bismarck estableció un sistema de pensiones para los mayores de 65 años (65 años era la esperanza media de vida en aquella época para un hombre).

Bien, en España no funcionaba exactamente así, mediante la modalidad de “redención a metálico y sustitución” los mozos que pagasen de 2.000 a 1.500 pesetas podían librarse de la mili. Es decir, que había un sistema para que los ricos se escaqueasen de la guerra. Esto funcionó hasta 1912, a partir de entonces, la gente adinerada que no quería ir a la guerra ya tenía que tirar de contactos, enchufismo y algún pequeño soborno para librar a sus hijos de destinos peligrosos.

Las elecciones como se ha dicho eran una pantomima, el partido conservador y el partido liberal se turnaban el poder, previo a las elecciones se ponían de acuerdo en el número de escaños que habían de sacar y el rey hacía de árbitro, el resto de partidos quedaban marginados, teniendo representaciones exiguas sacadas en las zonas urbanas del país, donde el caciquismo y el pucherazo eran difíciles de hacer funcionar. Esto cambió en Cataluña tras la ley de jurisdicciones de 1906, y en las elecciones de 1907 una amalgama de partidos (regionalistas, republicanos federalistas, carlistas, republicanos nacionalistas) logró 41 de los 44 diputados en Cataluña.

En 1909 acaeció la Semana Trágica en Barcelona, donde los obreros se sublevaron contra una orden del gobierno de movilizar a los reservistas (muchos de ellos padres de familia) para luchar en Marruecos contra los cabileños, que habían atacado una instalación minera de capital francés pero titularidad española, en manos del Conde de Romanones. La gente se cabreó mucho, los ricos se escaqueaban, los pobres después de haber hecho una mili de 4 años, los movilizaban de nuevo con un incierto futuro, sabiendo que si morían sus familias quedarían absolutamente desamparadas y encima para proteger los intereses financieros de una de las personas más ricas del país. “Ser un Romanones” se utilizaba en la época para hablar de alguien de inmensa fortuna.

Las clases pudientes, a salvo de morir despellejadas por un marroquí harto de los españolitos, apoyaban con fervor patriótico toda guerra contra los moros, la Iglesia en lugar de apoyar a la clase obrera desamparada apoyaba la idea de una nueva cruzada por el catolicismo en tierras ‘bárbaras’, no es de extrañar que algunos de los soldados embarcados en el puerto de Barcelona tiraran al mar los escapularios y medallitas que las pías aristócratas barcelonesas les habían dado generosamente, al tiempo que gritaban “Abajo la guerra” y “Qué vayan los ricos”.

Por no extendernos más, esto llevó a una huelga que degeneró en conflictos y revueltas callejeras en Barcelona, donde el componente anticlerical surgió y se produjo la quema y saqueo de iglesias y conventos.
10.000 soldados ocuparon la ciudad y pusieron fin a las revueltas. La represión fue dura, se detuvo a varios millares de personas, de las que 2000 fueron procesadas, resultando 175 penas de destierro, 59 cadenas perpetuas y 5 condenas a muerte. Además se clausuraron los sindicatos y se ordenó el cierre de las escuelas laicas.

En lugar de ir al origen de los disturbios, las desigualdades y la injusticia, se asumió que lo que estaba bien era la política del gobierno y que lo que había que hacer era castigar a los disidentes.
Me he entretenido en este episodio porque es el modelo arquetípico de cómo funcionó durante el siglo XX el poder en España, represión y violencia contra el diferente, sin piedad y sobre todo sin ir a la base de los problemas.

Hubo una pequeña tregua económica, la neutralidad española durante la Primera Guerra Mundial (1914-1918) hizo que las potencias beligerantes compraran de todo a España a casi cualquier precio. Se enriquecieron los de siempre (y mucho) los precios de los alimentos y otros elementos básicos subieron enormemente, pero al menos había trabajo y llegaba dinero. Cuando la guerra acabó los países europeos dejaron de comprar a España, los precios se mantuvieron, los que especularon se pudieron retirar con una buena ganancia pero el conjunto de la sociedad (obreros y campesinos) terminaron empobrecidos.

Después del fracaso del sistema canovista, el ejército, la burguesía y por supuesto Alfonso XIII, encontraron la solución en una dictadura (1923). Primo de Rivera, “mi pequeño Mussolini” llegó a decir de él el monarca. La intención era “poner en orden el país”, pero no se consiguió, tras distintas etapas el sistema político-monárquico español, altamente desprestigiado, se derrumbó en 1931, llegando la II República española.

Mucho se ha hablado (y más que se hará) sobre la república. Lo que no cabe duda es que fue otro Estado fallido, incapaz de integrar al conjunto de los españoles en una empresa común, de nuevo el sectarismo imperó y se tendió a aplicar la filosofía de “el juego es mío y las reglas son las que yo diga”.

Simplemente, a pesar de los pesares, es necesario romper una lanza a favor de la República. Su excepcionalidad no fue la violencia política, en otros países europeos también pasó. Sí que fue un intento de una nueva forma de España, pero no fue posible, de nuevo otro fallo histórico. Tuvo múltiples dificultades, hubo un golpe de Estado fallido del general Sanjurjo en agosto de 1932, una revolución cuyo foco principal estuvo en Asturies con intención de tomar el poder en octubre de 1934 y ya por fin un nuevo golpe de Estado fallido que terminó en guerra civil.

Hay que hacer notar que el clima de violencia política era grande, se calcula que en los 5 años aproximados de existencia de la república hubo unas 2.500 muertes por causas políticas. De ese total unas 2.000 son de la revolución de Asturies y de esas 2.000 más de 1.500 fueron de los mineros muertos en los combates y posterior represión. La violencia política era algo común en Europa, pero es cierto que en España era mayor, solo equiparable a los primeros años de la República de Weimar alemana, pero señalar esa violencia como la causa y la justificación del alzamiento y posterior represión franquista es una soberana estupidez.

El cómputo de muertes políticas durante la república incluyendo la revolución de Asturies hace una media de 500 muertes políticas por año. Una cifra muy alta, ciertamente, pero si tenemos en cuenta que para “solucionar” esa violencia (según los apologetas del alzamiento) se produjo una guerra civil en la que murieron más de medio millón de muertes (eso sin contar a los que no nacieron, los que marcharon al exilio y el empobrecimiento brutal que supuso para el conjunto de la población).

Pues bien, ahora cojamos esa cifra (más de medio millón de muertes directas) y la dividimos entre 100 años, ¿con qué nos encontramos? Con 5.000 muertos por año. Es decir, que para “solucionar” la violencia de la segunda república lo que se hizo fue multiplicar por 10 el número medio de muertos por año durante más de 100 años.

La II República fue otro fracaso español, cierto, otro Estado fallido más, pero por favor, que no nos vengan los apologetas de la barbarie a decir que la mejor solución a esa violencia política era multiplicar el dolor y la muerte.

Llegamos al franquismo, un Estado rígido, autoritario, que no fuerte y que no unido. En la España franquista estaban los ESPAÑOLES (con mayúsculas) y los malos españoles. Los malos españoles eran los rojos, los demócratas en general (aunque fueran de derechas), los ateos/agnósticos, los homosexuales, los nacionalistas periféricos y básicamente cualquiera que no comulgara con los principios fundacionales del régimen. De nuevo otro Estado fallido, incapaz de integrar a la mayoría de las personas.

Y llegamos a la “modélica” transición, que tiene similitudes y líneas paralelas con la Restauración borbónica de 1875, la historia es así de caprichosa, 100 años después llegó al trono el bisnieto de Alfonso XII.

La transición funcionó bien, en base a dos premisas, los rojos se olvidaban de 40 años de represión y humillación y el franquismo se integraba en el sistema democrático. No hubo depuración de jueces, militares o policías que participaron en la represión, pasaron a depender de la nueva estructura estatal, al disolverse la falange a muchos de sus cargos los convirtieron por arte de birlibirloque en funcionarios, ¡tachán!

La transición fue como un puente por el que antes solo pasaban coches y a partir de cierto momento dejaran circular también a camiones. Se suponía que con el tiempo se mejorarían los pilares, se ensancharían arcenes y se arreglarían los baches, mientras tanto la funcionalidad del puente dependía de que los que lo utilizaran condujeran con suma moderación.

Pero el puente no fue arreglado, someramente parcheado en algún caso y claro, la gente se cansó de ir despacio, después de tanto tiempo la solución provisional cada vez se mostraba más obsoleta e inútil. Además de que cada vez más gente pasaba de utilizar el puente y o bien utilizaba otros medios o bien no le dejaban pasar dependiendo de la carga que llevase.

SIGLO XXI

Nos encontramos de nuevo en una etapa donde el regeneracionismo costiano está de moda. De nuevo el gobierno intentará solucionar los problemas “desde arriba” y de nuevo fracasará, para reformar en serio y creíblemente la  sociedad habría que desmontar los chiringuitos de los privilegiados, de los cuales ellos mismos forman parte.
 
España es un Estado fallido, a día de hoy el conjunto de España se empobrece día a día, lo cual lleva a la desesperanza, al cabreo y a la descohesión. España, otra vez y si en alguna ocasión había dejado de estarlo, está desprestigiada. El lema catalán de “Independencia para cambiarlo todo” es bastante significativo. Si España no funciona como debería y si se considera que ya se ha hecho lo suficiente, es normal que entre la gente surja la alternativa de quererse salir del cortijo de los de siempre. Otra cosa es que el nuevo minicortijo vaya a ser mucho mejor, pero ese ya es otro tema.

La gente de los territorios sin una identidad propia que les empuje fuera de la idea de España, siguen la política desesperanzados, los griegos hablaban de un triángulo: democracia, demagogia y dictadura, de momento la democracia en su sentido etimológico brilla por su ausencia, la demagogia asoma sus orejas y lo que esté por venir todavía no lo sabemos.


jueves, enero 23, 2014

Aragón, Cataluña, España y manipulación histórica



Al calor de este artículo publicado hoy por el Heraldo de Aragón me venía la siguiente reflexión: 

Para mí que esto es para que nos cabreemos con idiotas de fuera (intangible y genéricamente, como en la Edad Media con los judíos) y no nos cabreemos con la pandilla de gilipollas e incompetentes que tenemos en Aragón y en Madrid... 

Pero no, El Heraldo jamás haría una cosa así ¿verdad? 

Y sí el Heraldo es capaz de eso y mucho más. Como comenta Tierra de Barrenaus, con el Heraldo los artículos salen solos. Pero en el fondo estos temas me cansan, sobre todo cuando los que acusan de manipulación histórica a (algunos) catalanes por utilizar el término 'reino de Catalunya' dicen que "Cataluña perteneció al reino de Aragón" o que "Cataluña nunca existió".

¿Y esas personas hablan de manipulación y desconocimiento histórico?

Cuando cualquiera que malamente aprobó la educación secundaria o la EGB te empieza a dar lecciones de historia de Aragón.

Cuando dicen que está mal que se diga en un libro de texto que se estudia en Aragón http://archivoimagenes.heraldo.es/uploads/imagenes/bajacalidad/2013/11/20/_imagentexto_3f536062.jpg 'corona catalano-aragonesa' (y es verdad que no está bien) pero no vean nada raro en esa misma página cuando se habla de "Estado-nación" en el siglo XV(!!!) y que además surgió con el matrimonio en 1469. Cuando en 1469 Fernando no era rey de Aragón (era su padre Juan II) era, eso sí, rey de Sicilia. ¿Estado-nación castellano siciliano?

Perdonen, pero la unión dinástica solo fue real a la muerte de precisamente Fernando II de Aragón en 1516 y heredar su hija Juana la Corona de Aragón (y como era una demente las Cortes decidieron nombrar también rey a su hijo Carlos, siendo Aragón nominalmente una diarquía)...

Pero a quién cojones le importa la historia... Bah! Eso sí, los catalanes son de la ETA. 




















domingo, septiembre 22, 2013

Isabel la Católica y el rigor histórico

Desde Aragón soportamos una doble carga de manipulación histórica, en muchos casos marcado por el profundo desconocimiento de la historia, en otros, simples ganas de tergiversar. Por un lado parte de la historiografía catalana se encarga de retorcer lo hechos hasta terminar hablando en ocasiones de reino de Catalunya, rey de Catalunya o de la manida Corona catalano-aragonesa. Por otro lado la historiografía castellana se ha empeñado en vender la unidad de Castilla y Aragón como una almibarada luna de miel, algo buscado y decidido por los Católicos monarcas, cuando ni fue tan dulce ni fue tan buscada.

Un ejemplo notable lo tenemos en la noticia de 'El País' de hoy 22 de septiembre. El titular: 'Portazo de Barcelona a 'Isabel'', subtítulo "Rigor histórico", para luego en la primera línea soltar: "Isabel, la soberana castellana que reunificó los reinos", ¿perdón? ¿qué reinos reunificó Isabel I de Castilla? Sin verter una sola opinión, vamos simplemente hechos:

1) Cuando Isabel I murió en 1504 la unión dinástica de las Coronas de Aragón y Castilla terminó.

2) Fernando II de Aragón volvió a sus reinos patrimoniales y contrajo segundas nupcias con Germana de Foix, con la cual trató por todos los medios de tener descencia para que heredara la Corona de Aragón.

3) Felipe el Hermoso fue rey en Castilla al tiempo que no lo era en Aragón, por eso Felipe II en nomenclatura castellana fue Felipe I en los territorios de la Corona de Aragón.

Y 4) Navarra continuó como reino independiente hasta 8 años después de la muerte de Isabel I de Castilla, siendo Fernando II de Aragón quien invadió dicho reino y, poco después, lo incorporó a la Corona de Castilla, solicitando, eso sí, a las Cortes de Burgos que respetaran los fueros y libertades navarros.

En vista de estos hechos, ¿qué reunificó Isabel I de Castilla?

jueves, diciembre 20, 2012

2O D'ABIENTO

Panfleto que faziemos en Chobenalla Uesca, creigo que á finals d'os 90.


lunes, octubre 15, 2012

How European history could be repeated (and why we should avoid it)





















Historical map that shows fascism in Europe. Obtained from: http://www.euroheritage.net

History can’t predict the future, every formed historian understands that, history, in a sense is like meteorology. If the meteorologists could have all the information that can affect the weather and, if they had a computer powerful enough to process all that information, they could predict the weather without room for mistake. But as we know, thanks to Edward Lorenz and his well-known paper called Deterministic Nonperiodic Flow, that is totally impossible. Impossible at least right now, because even the flap of the wings of a butterfly can cause a chain of events leading to large-scale alterations of events, such as helping to create a Tornado or not.

History is very similar, if historians could know and analyze all the factors that motivated changes in the past, and if they could process all that information and its different combinations, I’m sure that they could show not the future, but the way the future would take.

So far analyzing the past can only give very partial clues about what the future will offer us. Nonetheless we can find patterns in how societies and countries behave when they are submitted to certain circumstances. Let’s have a look at the societies of the south of Europe during the first third of the twentieth century.

Greece had a very compulsive period, after WWI this country lost the Greco-Turkish War of 1919–1922, which led to a phase of instability and successive coups d'état. The monarchy was abolished in 1924, and the Second Hellenic Republic was declared. In the meantime the Wall Street Crash of 1929 shook the world, in 1935 after a disputed plebiscite, George II returned to the throne. After the elections of 1936 the king, fearing the communists, appointed Ioannis Metaxas as a prime minister, although his party had only 7 MP’s. In August 1936 with the king’s support he suspended the parliament indefinitely and suspended various articles of the constitution. Metaxas adopted the title of Arkhigos, Greek for "leader" or "chieftain" instituting a fascist regime.

Portugal was ballasted by a weak economy, political instability and huge social imbalances, after its participation in WWI the problems grew, leading to a military coup d'état in 1926 and the creation of the National Dictatorship. After the Crash of 1929 António de Oliveira Salazar established a para-fascist regime (Estado Novo) in 1933.

Italy was the first country where the fascism was imposed. Again, the situation after WWI left the country in an unstable position, the oligarchy fearing a socialist revolution supported the National Fascist Party, and in 1922 king Victor Emmanuel III after the “March on Rome” invited Mussolini to form a new government. Mussolini was supported by the military, the business man and some of the right wing parties.

Spain was a formal democracy in the early years of the twentieth century, but in fact it was just a system that allowed two different parties to share the power in what it was called “turnism”. That system was played-out in the twenties, and so in 1926 there was a coup d'état led by Captain General Miguel Primo de Rivera, supported by the Spanish oligarchy, the military and Alfonso XIII. The king used to call the General “My little Mussolini”. But the dictatorship and the monarchy couldn’t endure the economical crisis, the problems of a weak State and the social imbalances. The Second Republic was declared in 1931, after five extremely troubled years General Franco, supported by Mussolini and Hitler started a war against the government of the republic.

As we can see, these countries suffered different fascist regimes. All of them were triggered or fueled by the economical crisis, all these states had poorer economies, greater social differences, and weak political systems.

Right now we can see that the economic and financial crisis is suffocating the middle classes, how the political systems hardly endure the strains that come from outside the countries and how the population is starting to vote other political parties rather than the traditional ones.

The incomprehension of the European democracies about what it was going on in countries such as Italy, Greece or Portugal (which even had the support for some years of Great Britain or France) led to what happened afterwards. We cannot forget that even Winston Churchill said back in the 30’s that Mussolini was a “Roman genius ... the greatest lawgiver among men." Only because fascism or para-fascism was thought to be a good way to keep the Unions under control and "pacify" the society. But in the long term support that ideology wasn't a good idea, as it was seen afterwards.

As I said at the beginning of this paper, history can’t predict the future. It doesn’t matter if you think that history is cyclical or linear, right now, if we consider the political and economic situation we should be quite worried, the future of Europe is again on stage and we are its actresses and actors.

viernes, junio 29, 2012

Algún día debiéramos despertar

Hoy se cumple el 305 aniversario de la publicación de los Decretos de Nueva Planta por los que Aragón pasó de nación a región por imperativo legal (y derecho de conquista).

No pasa nada, dice la historia oficial, así surgió España, donde todos los ciudadanos eran "iguales". Lo que no dice esa historia es que no se crearon unos sistemas de gobierno comunes, no se analizó qué leyes de Aragón podían ser buenas y adoptadas por el común, simplemente se impusieron las leyes castellanas sobre las aragonesas, además el gobierno de Aragón pasó a depender del Consejo de Castilla, donde la representación aragonesa era, lógicamente, irrisoria.

El Consejo de Castilla existió hasta 1834. Dentro de este organismo funcionó, para resolver distintos asuntos, la Cámara o real cámara, que se componía (1715) de un presidente -gobernador del Consejo-, cinco consejeros y cuatro secretarios: uno de Justicia, otro de Gracia, un tercero del Patronato, y el último de los asuntos de la Corona de Aragón. En esta Cámara, que se ocupaba de proponer al soberano los candidatos para las audiencias, solamente hubo un aragonés a lo largo de todo el siglo XVIII. 

No fue integración, fue conquista y sumisión, y en las mismas seguimos.

Colonizadas, contentas y además ignorantes de nuestra historia, así somos las aragonesas.

Texto de la derogación.

Extracto:



“Considerando haber perdido los reinos de Aragón y Valencia y todos sus habitantes por la rebelión que cometieron, faltando enteramente así al juramento de fidelidad que me hicieron como a su legítimo Rey y Señor, todos los fueros, privilegios, exenciones y libertades que gozaban y que con tan liberal mano se les habían concedido, sí por mi como por los señores reyes mis predecesores, en esta monarquía se añade ahora la del derecho de conquista (...) y considerando también que uno de los principales tributos de la soberanía es la imposición y derogación de las leyes (...) He juzgado por conveniente, sí por esto como por mi deseo de reducir todos mis reinos a la uniformidad de unas mismas leyes, usos, costumbres y tribunales, gobernándose igualmente por las leyes de Castilla, tan loables y plausibles en todo el universo, abolir y derogar enteramente (...) todos los referidos fueros y privilegios, prácticas y costumbres hasta aquí observadas en los referidos reinos de Aragón y Valencia, siendo mi voluntad que éstos se reduzcan a las leyes de Castilla (...)
Buen Retiro, a 29 de junio de 1707”

sábado, mayo 19, 2012

Paradojas de la tecnología, el ser humano y la tecnología

En el mundo laboral la tecnología ha cambiado todo. Desde el inicio mismo de la Revolución Industrial las máquinas tuvieron un doble papel. Por una parte la tecnología desde el comienzo favoreció el que se produjera más a menor precio por unidad, eso llevó a despidos masivos de trabajadores que, a su vez, se organizaron en grupos ludistas, que protestaban por esos despidos y por la bajada de salarios, estos grupos llegaban a destrozar las máquinas que les quitaban el trabajo y les bajaban el sueldo. Posteriormente este germen de descontentos se organizó a través de los sindicatos de clase, con una ideología y objetivos mucho más claros e ideologizados que la mera reacción a la mecanización de la industria.

 Al final, tras muchos años de lucha y tras mucha sangre derramada, se llegó a un acuerdo tácito entre el empresariado y el proletariado. Dado que la mecanización de los procesos permitía unos ingresos mucho mayores, los trabajadores que se quedaban, al estar además “cualificados” para el manejo de maquinaria complicada, recibían unos salarios mayores e iban teniendo jornadas laborales más humanas.

Esta dinámica se fue manteniendo (con tiras y aflojas y con más o menos problemas) durante todo el siglo XX. Pero a finales del mismo y principios de este la cosa ha ido cambiando. Vemos cómo las empresas ponen a disposición de sus empleadas ordenadores, teléfonos con Internet y todo lo que la informática y la técnica pueden ofrecer. Hoy en día en el mundo laboral tenemos el mayor acceso tecnológico que podamos imaginar. Eso quizá debería significar que trabajamos menos, pero no, gracias (o precisamente por culpa de esta tecnología) la empresa consigue más beneficios por trabajador de lo que se hubiera podido imaginar hace solo 15 años. Es decir, se ha roto uno de los “contratos tácitos”, aquel que decía que a mayor tecnología, más eficiencia y por tanto una jornada semanal de menos horas de trabajo.

Pero además tenemos las espeluznantes declaraciones del presidente del Banco Central Europeo al Wall Street Journal, en donde dice que el “tradicional contrato social del continente europeo es obsoleto” y que “continuando con los problemas económicos se forzará a los países a cambios estructurales en sus mercados de trabajo y otros aspectos de la economía para lograr la prosperidad en el largo plazo”. Para rematar el ex vicepresidente de Goldman Sachs en Europa suelta que “hubo un momento en el que [el economista] Rudi Dornbusch solía decir que los europeos son tan ricos que pueden permitirse el lujo de pagar a todo el mundo por no trabajar. Eso ha desaparecido”.

Bien, por partes, no sé cuándo se pagó a la gente por no trabajar, en todo caso las trabajadoras pagaban con una parte de su sueldo una provisión en caso de quedarse en el paro. Después, que un tipo que está al frente del BCE esté diciendo entre líneas que hay que favorecer la crisis para así hacer cambios en la economía y el mercado laboral para acabar con un contrato social que ha permitido el mayor desarrollo económico y el mayor periodo de paz en Europa es como para empezar a plantearse un magnicidio. Por último, que alguien me explique cómo el contrato social europeo se podía mantener con la economía de los años 70 y 80 del siglo pasado y no se puede mantener en el 2012 cuando las empresas ganan más dinero y el PIB de los distintos Estados que forman Europa es más alto que en esas épocas.

No, que quede claro. Si quieren romper el statu quo que lo hagan, pero por favor, que no nos traten como gilipollas. Y que acepten que a toda acción le sigue una reacción.

viernes, mayo 11, 2012

Iglesia católica y nazismo


Hoy vamos a sacar del armario de la historia a un señor que decía defender la fe cristiana pero que, al mismo tiempo, fue un nazi convencido. Sí, de esos hubo muchos, pero este en concreto fue un señor obispo ( Alois Hudal), que vivió en Roma, de ascendencia austriaca y nazi confeso. Tan es así que en 1937 publicó una obra laudatoria titulada Los fundamentos del nacional-socialismo.

No contento con eso, terminada la segunda guerra mundial y conocidos todos los crímenes del nazismo, se dedicó a organizar la conocida como Ruta de las ratas, eran rutas de escape (normalmente a Sudamérica) de criminales de guerra nazis, aprovechando contactos y recursos de la Iglesia Católica.

En 1947 el diario católico bávaro Passauer Neue Presse, denunció estos hechos, Alois Hudal fue apartado del puesto de rector que tenía en el colegio Santa Maria dell'Anima 5 años después. Pero nunca fue expulsado de la Iglesia Católica y nunca se arrepintió ni de sus ideas ni de haber ayudado a escapar a personajes culpables del genocidio que los nazis desataron a lo largo y ancho de Europa.

lunes, julio 18, 2011

75 aniversario, recuerdos personales


Tengo la suerte de que mi padre tenga ya 84 años, eso quiere decir que cuando se produjo el alzamiento contra la República tenía 9 años y medio y vivía en Valladolid con sus padres y hermanas. A partir de aquí paso a relatarlo en primera persona, tal como él me lo ha contado.

Mi primer recuerdo es del día 17 de julio, cuando informaron a mi padre de que los falangistas habían detenido a su hermano Julio. Mi tío era chófer del autobús urbano de Valladolid, era militante de la CNT y tenía un corral donde hacía reparaciones de vehículos más o menos como podía. Cuando le detuvieron estaba conduciendo un camión de la CNT que había reparado y lo iba a entregar a la casa del pueblo, le cazaron en la calle Fray Luis de León donde estaban los sindicatos. Le llevaron detenido con tantos otros con la misma suerte a las cocheras del tranvía. Su destino final fue el paredón tras un "juicio", por llamarlo de alguna manera, militar.

El siguiente recuerdo vivo que tengo es del día 19 andaban lo que llamábamos 'Pacos', era gente que estaban subidas por tejados, normalmente izquierdistas, que disparaban a los que conocían o consideraban que eran del bando sublevado. A un vecino mío, José María, de la plaza Santa Brigida, que estaba en el portal de su casa viendo cómo se desarrollaban los hechos, le dispararon y murió, todavía recuerdo el agujero que quedó en la puerta, porque le atravesó el pecho.

Otro vecino, Trincado, que era falangista y tenía cierta relación con mi padre, fue a casa y le advirtió de que tuviera cuidado, que tal como estaban las cosas le podría pasar algo. Mi padre siempre fue simpatizante socialista y aunque nunca se hizo notar eran conocidas sus simpatías, cosa más que suficiente en aquellos días para que le dieran el paseíllo. Sin embargo lo que le salvó es que en el piso de arriba vivía el teniente de la guardia civil Muriel, teniente Muriel. Era jefe de línea y mis padres tenían muy buena amistad con su mujer y con hija adoptiva, Emerenciana. De tal manera que solo con la presencia ya protegía, digamos que lanzaba el mensaje al resto de fuerzas golpistas de que si él no hacía nada contra Carrasco, el resto no tenía "derecho" a hacerle nada.

Estos son los primeros recuerdos que tengo, luego vinieron los recuerdos de ver cadáveres en cunetas, los bombardeos, los soldados alemanes, moros e italianos, que frecuentaban el prostíbulo cercano a casa, pero eso ya es otra parte de otra historia.

martes, junio 28, 2011

De nazión a rechión por imperatibo legal

“Nomás os que basten l’esbenidero

han dreito á chuzgar o pasau.”

F. W. Nietzsche

Iste 2011 Aragón se cumplen 304 años de a promulgazión de os decretos de nueba planta u decretos de conquista, a berdá que ye que estión una serie de lais publicatas dende 1707 dica 1711, no estió pas una simpla lai, tampó no estión una reforma de a legalidá que esistiba, estió una supresión de un país, Aragón pasó de nazión á rechión por imperatibo legal.

Muita chen quizau no entiende pas qué sinnificó a fin d’as lais que eban organizau o país dende o prenzipio de a suya istoria, talmén aiga que clarificar as cosas una mica y fer una referenzia autual. A pregunta que caldría contestar ye a siguién: ¿qué ye lo fa un país cuan imbade atro? Bien, primero de tot mata, ecsilia u engarchola á todas as presonas que puedan estar disidens, cosa que olcurrió en Aragón cuan os Borbons ganoron finalmén a guerra de Suzesión, dimpués acotolas as instituzions que gobernaban dito país, cosa que Felipe V de Castiella fazió; a Diputazión Cheneral de o Reino, as Cortes, o Chustizia dixoron de esistir. Finalmén te cargas as lais que durante sieglos se eban aprobau en ixas istituzions. O país, Aragón, continaba esistindo, pero combertiu en atra cosa, yera como un cos sin de güesos, se le eba furtau a libertá, a dinnidá y a esperanza por un millor esbenidero.

Bi abrá chen que discutirá si as lais aragonesas yeran millors u piors que as castellanas, u mos acusará á nusatros, á la cucha soberanista de querer que torne o sistema feudal, pero ixos son debates buedos que fuyen de l’alazet de o problema. Y l’alazet ye que fa 300 añadas mos furtón a capazidá de dezidir por nusatros mesmos, que fa 300 añadas Aragón estió imbadiu, no estió pas una guerra zibil, estió una guerra de conquista, as lais castellanas prenzipiaron á aplicar-sen en Aragón, as Cortes aragonesas disaparexión, as Cortes castellanas prenzipioron á dezidir qué fer en Aragón, a moneda aragonesa no tornó á estar fabricada y a conzienzia aragonesa parexió perder-se en o tiempo, como glarimas en un diya de plebia. Pero no, nusatr*s no creyemos ixo, bi ha una canta de a Ronda de Boltaña que dize: “Con a pluma, l’aladro y a espada, con a tierra y a sangre faziemos un país”. Y un Pueblo que consiguió estar independién durante cuasi mil añadas nunca no reblará.

Y no, dende o soberanismo no se pretende pas un sistema feudal, dende o soberanismo de cuchas se creye en un futuro sozialista e independién, queremos una Republica aragonesa que tienga o dreito á dezidir libremén o suyo esbenidero y que no sigamos con un sistema cuyo orichen se troba en una imbasión, en una guerra en a que una mayoría que teneba la fuerza acotoló á una minoría que teneba la razón. Aragón ye una biella nazión que ye colonizada, alienada y chusmesa. Pero as conzienzias y os esmos de a chen que creyemos en a berdadera libertá continamos chilando contra os que fa 300 añadas mos imbadioron, y no aturaremos pas dica que Aragón torne á estar entre as nazions libres de o mundo. Os nuestros suenios naxerán en tierra abonada con a sangre de os nuestros abanpasaus y crexerán y florezerán con a sudor de nuestro treballo. ¡Entalto Aragón libre y sozialista!