El consejero Oliván en declaraciones a la SER sitúa las mamografías "en el límite" de la gratuidad y luego se ve obligado a rectificar.
Aparte de la obviedad que supone que la prevención por mucho que cueste siempre es más barata que el tener que operar deprisa y corriendo, lo que más me mosquea es que se hable de "gratuidad".
Perdonen señores políticos, pagamos nuestros impuestos (cada día más altos por cierto) las mamografías no son gratuitas, no son un servicio de caridad, son un servicio que PAGAMOS.
Para rematar el partido del señor Oliván votó en contra suprimir el servicio de escoltas y chóferes que tienen montado en las Cortes aragonesas, otro servicio que TAMPOCO ES GRATUITO, cuesta un millón de euros anuales que pagamos entre todas.
Artículos donde un nacionalista aragonés de izquierdas refleja su vision sobre el mundo.
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viernes, septiembre 07, 2012
martes, mayo 22, 2012
Iglesia Católica IBI y Cáritas
En este día especial dedicado a la defensa de la enseñanza pública, voy a tratar otro tema, lo siento pero unas declaraciones de Rouco me han echo saltar como un resorte.
Dice el presidente de la Conferencia Episcopal que no "tendrá ningún problema en pagar si así lo establece la ley" aunque ha señalado que ese desembolso podría afectar a ”otras actividades” como la desarrollado por Cáritas.
En el fondo, con palabras suaves lo que lanza es una amenaza. Cuidado no toquéis nuestros privilegios que lo pagarán los más pobres. Bien, si yo fuera el gobierno le aceptaría el órdago. Dado que:
a) Como bien apunta el blog salmón es falso que se pudieran recaudar 3.000 millones como dicen algunas fuentes interesadas. La cifra a recaudar estaría más cerca de los 600 millones de euros, que tampoco es moco de pavo.
a) Como bien apunta el blog salmón es falso que se pudieran recaudar 3.000 millones como dicen algunas fuentes interesadas. La cifra a recaudar estaría más cerca de los 600 millones de euros, que tampoco es moco de pavo.
b) Según la propia cáritas de los 230 millones de inversión anuales (año 2009) sólo 2 millones provienen de el fondo interdiocesano y de organismos diocesanos. El grueso de su financiación la obtiene de donaciones (92 millones y medio) y de las administraciones públicas y directamente del IRPF (87 millones).
c) Los ayuntamientos (los realmente beneficiados del IBI) aportan nada menos que 21 millones a Cáritas, mucho más que la Iglesia.
d) Con que si se destinara un 5% de lo recaudado por el IBI a Cáritas tendríamos que, aparte de los 21 millones que los ayuntamientos ya dan a esta organización podrían sumar otros 30 millones. O lo que también podrían hacer, en vez de derivar esa parte de la recaudación a Cáritas los podrían destinar a los propios servicios sociales de cada ayuntamiento (los que tengan).
Así que de acuerdo señor Rouco, retire los 2 millones de euros que van a Cáritas, en este caso las cuentas salen.
d) Con que si se destinara un 5% de lo recaudado por el IBI a Cáritas tendríamos que, aparte de los 21 millones que los ayuntamientos ya dan a esta organización podrían sumar otros 30 millones. O lo que también podrían hacer, en vez de derivar esa parte de la recaudación a Cáritas los podrían destinar a los propios servicios sociales de cada ayuntamiento (los que tengan).
Así que de acuerdo señor Rouco, retire los 2 millones de euros que van a Cáritas, en este caso las cuentas salen.
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jueves, mayo 17, 2012
Drogas y prostitución
Hasta las narices de la clase política, de TODA la clase política. Esta es una afirmación que todos escuchamos y la mayoría sentimos en nuestro interior. En toda crisis existen miles de oportunidades, porque en tiempos duros y difíciles se dan las peores ideas, pero también pueden llegar a aflorar las mejores soluciones.
Estas ideas que lanzo no son por la crisis, son ideas que defiendo desde hace tiempo, pero ahora, precisamente por los tiempos que nos está tocando vivir, podrían y deberían llegar a convencer a las cabezas pensantes y ejecutantes del Estado.
Algo tan simple como la legalización de la prostitución y de las drogas. Ventajas:
a) La prostitución se calcula que mueve en España unos 18.000 millones de euros y hay unas 400.000 personas dedicadas a ello (datos de 2007). Aplicándole un 8% de IVA (que es el que se aplica a la hostelería), cobrando impuestos directos y las cuotas de la Seguridad Social supondrían unos ingresos para el Estado de unos 8.000 millones de euros.
a) La prostitución se calcula que mueve en España unos 18.000 millones de euros y hay unas 400.000 personas dedicadas a ello (datos de 2007). Aplicándole un 8% de IVA (que es el que se aplica a la hostelería), cobrando impuestos directos y las cuotas de la Seguridad Social supondrían unos ingresos para el Estado de unos 8.000 millones de euros.
b) Aplicado a las drogas y centrándonos solo en el hachís y en la marihuana podemos establecer que, dado que el 11,2% de la población adulta es consumidora habitual (2007), los ingresos vía impuestos que se pueden lograr serían fácilmente de otros 8.000 millones de euros. Eso sin contar con la cocaína u otras drogas "duras". Y sin incluir el éxtasis u otras drogas de diseño también de alto consumo.
c) La calidad de la droga sería mejor al estar grantizada por controles y los casos que acaban en el hospital serían menores.
d) La delincuencia asociada a las drogas disminuiría, al mismo tiempo la policía podría reestructurar sus plantillas para centrarse más en prevención de delitos.
e) Con la legalización de la prostitución se podría luchar más eficientemente contra el proxenetismo y las mafias.
f) Toda la "industria" ilegal se convertiría en legal. Aflorarían ingentes cantidades de dinero negro en un momento donde la liquidez es más que necesaria.
Y g) Se generarían puestos de trabajo sujetos a cotización. Al mismo tiempo el cultivo de cannabis podría ayudar a determinadas zonas del agro.
¿Por qué ningún partido político propone esto? ¿Por qué prefieren tener a la prostitución en un limbo legal? ¿Por qué no está penado el consumo de hachís y sí su comercio?
Lo dicho, hasta las narices de la falta de iniciativas medianamente originales, reconociendo que lo que propongo no es original, pero es que ni siquiera a esto se acercan. Mientras tanto se suben impuestos, se recortan derechos sociales, se perdona a los defraudadores y se rescatan bancos, todo ello muy inteligente.
Lo dicho, hasta las narices de la falta de iniciativas medianamente originales, reconociendo que lo que propongo no es original, pero es que ni siquiera a esto se acercan. Mientras tanto se suben impuestos, se recortan derechos sociales, se perdona a los defraudadores y se rescatan bancos, todo ello muy inteligente.
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miércoles, noviembre 04, 2009
Una buena noticia
En junio de este año que se nos escapa ya de las manos, publicaba un artículo sobre la curiosa ley fiscal española que se aplica a los jugadores de fútbol de fuera del Estado.
Parece que se va modificar y que al final los clubes deportivos pagarán como todo hijo de vecino. Lo curioso es que amenazan con huelga si se modifica la ley fiscal que privilegia a los privilegiados. Me gustaría que la hicieran y me gustaría ver cómo reacciona la gente, que aunque sea futbolera no es gilipollas.
Parece que se va modificar y que al final los clubes deportivos pagarán como todo hijo de vecino. Lo curioso es que amenazan con huelga si se modifica la ley fiscal que privilegia a los privilegiados. Me gustaría que la hicieran y me gustaría ver cómo reacciona la gente, que aunque sea futbolera no es gilipollas.
lunes, octubre 05, 2009
Impuestos
En la liberal Gran Bretaña, como mucha gente sabe, pero no todo el mundo, se ha de pagar un impuesto por ver la televisión. Aquí la gente se rasga las vestiduras en cuanto se habla de subida de impuestos.
Me gustaría que hubiera un partido político que hablase sin tapujos de la subida de impuestos para una posterior redistribución, no me importaría que el 50% de mis ingresos fuesen recaudados como impuestos si a cambio tuviéramos una sanidad mejor, una educación mejor, una política de vivienda mejor, un apoyo a los medios de transporte públicos decidido y, en definitiva, una serie de servicios que no dejasen desamparados a aquellas que poco o nada tienen.
Esta aversión general de la gente se basa en distintos factores, uno puede ser el egoísmo inherente de los seres humanos, ese que ha hecho del capitalismo el sistema mejor adaptado a nuestros instintos, pero otro factor muy importante es el de la desconfianza de la ciudadanía al "qué harán los políticos con esos dineros". Cierto es que la historia de gestión del dinero público no ha sido siempre muy brillante, en el franquismo el favoritismo y el nepotismo fueron moneda de cambio habitual en la administración pública, y eso dejó una impronta muy profunda que se ha ido solventando mediante la legislación y ciertas medidas de control. Parece que se llegó a un equilibrio entre unos impuestos mayores que el de la dictadura franquista, y menores que la media de los países de Europa occidental, y nadie parece querer moverse de ahí. Rebajas de impuestos cuando hay vacas gordas y subidas cuando hay vacas flacas, pero sin ganas reales de hacer reformas sustanciales que supongan un cambio real.
Y parte de este miedo al cambio no sólo está en la ciudadanía y su egoísmo genético, una parte importante de esa resistencia al cambio reside en la clase política. Por un lado el miedo a que "otros" (siempre habrá "otros") aprovechen para criticar y desgastar a quien tome una medida a priori tan impopular. Pero por otro lado me temo que existe el miedo a que la gente sea más consciente del dinero que paga y por ello más exigente y haya más control social sobre las decisiones de la res publica, a veces me temo que las que se encuentran al frente de las responsabilidades públicas muchas veces lo hacen con unos recursos escasos, haciendo esfuerzos que no siempre se ven recompensados, de tal forma que si alguna vez se presenta la ocasión de decidir algo que puede suponer un beneficio propio se vean más tentados a tomar una decisión que bordee la ley, "me lo merezco" pueden llegar a decir para autoconvencerse, además nadie tiene por qué enterarse, a nadie le importa lo que se haga en un discreto despacho, por donde por no pasar no pasa ni el técnico de mantenimiento.
Unos mayores recursos supondrían una mayor consciencia de la ciudadanía sobre lo que se hace con sus impuestos. Y eso es algo que no todos los políticos están dispuestos a aceptar.
Me gustaría que hubiera un partido político que hablase sin tapujos de la subida de impuestos para una posterior redistribución, no me importaría que el 50% de mis ingresos fuesen recaudados como impuestos si a cambio tuviéramos una sanidad mejor, una educación mejor, una política de vivienda mejor, un apoyo a los medios de transporte públicos decidido y, en definitiva, una serie de servicios que no dejasen desamparados a aquellas que poco o nada tienen.
Esta aversión general de la gente se basa en distintos factores, uno puede ser el egoísmo inherente de los seres humanos, ese que ha hecho del capitalismo el sistema mejor adaptado a nuestros instintos, pero otro factor muy importante es el de la desconfianza de la ciudadanía al "qué harán los políticos con esos dineros". Cierto es que la historia de gestión del dinero público no ha sido siempre muy brillante, en el franquismo el favoritismo y el nepotismo fueron moneda de cambio habitual en la administración pública, y eso dejó una impronta muy profunda que se ha ido solventando mediante la legislación y ciertas medidas de control. Parece que se llegó a un equilibrio entre unos impuestos mayores que el de la dictadura franquista, y menores que la media de los países de Europa occidental, y nadie parece querer moverse de ahí. Rebajas de impuestos cuando hay vacas gordas y subidas cuando hay vacas flacas, pero sin ganas reales de hacer reformas sustanciales que supongan un cambio real.
Y parte de este miedo al cambio no sólo está en la ciudadanía y su egoísmo genético, una parte importante de esa resistencia al cambio reside en la clase política. Por un lado el miedo a que "otros" (siempre habrá "otros") aprovechen para criticar y desgastar a quien tome una medida a priori tan impopular. Pero por otro lado me temo que existe el miedo a que la gente sea más consciente del dinero que paga y por ello más exigente y haya más control social sobre las decisiones de la res publica, a veces me temo que las que se encuentran al frente de las responsabilidades públicas muchas veces lo hacen con unos recursos escasos, haciendo esfuerzos que no siempre se ven recompensados, de tal forma que si alguna vez se presenta la ocasión de decidir algo que puede suponer un beneficio propio se vean más tentados a tomar una decisión que bordee la ley, "me lo merezco" pueden llegar a decir para autoconvencerse, además nadie tiene por qué enterarse, a nadie le importa lo que se haga en un discreto despacho, por donde por no pasar no pasa ni el técnico de mantenimiento.
Unos mayores recursos supondrían una mayor consciencia de la ciudadanía sobre lo que se hace con sus impuestos. Y eso es algo que no todos los políticos están dispuestos a aceptar.
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viernes, junio 12, 2009
Futbolistas e impuestos

Vergonzosas las cantidades de dinero que se mueven el mundo del fútbol, resulta casi obsceno el que se paguen determinadas cantidades por seres humanos, a veces me pregunto ¿cuánto se pagaría si una universidad quisiera "fichar" a Stephen Hawking? Mucho me temo que la cantidad sería irrisoria.
No obstante he de reconocer que siendo un negocio privado, y habiendo gente deseando pagar 200 euros (o mucho más) por una entrada de fútbol o de gastarse 60 euros en la camiseta de una empresa con el nombre de un millonario en ella, pues bueno, con su pan se lo coman.
Lo que no entiendo es que los futbolistas tengan una legislación ad hoc para que paguen menos impuestos. Efectivamente, los futbolistas que ganan esas cantidades (como Cristiano Ronaldo con 9 millones de euros netos al año) pagan un tipo fijo del 24 % del IRPF, mientras que si otra persona tuviera esos mismos ingresos tendría que pagar un 43 %.
Sí, vale, la ley la hizo el PP y de hecho se conoció como la ley Beckham puesto que coincidió con el fichaje del mismo por el Real Madrid. Pero es que el gobierno Zapatero ha refrendado la ley y tan campantes. Mucho criticar los paraísos fiscales para luego terminar permitiendo uno propio para las élites y para los muchi-multimillonarios.
¡¡España mola!! ¡Viva la pandereta!
Para una información más completa pincha AQUÍ.
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