miércoles, diciembre 03, 2008

Si los idiotas volaran...


Mi padre siempre suele decir que si los idiotas volaran no veríamos el sol. Y lo cierto es que día tras día ves comportamientos que te dan mucho que pensar. Hoy, obligado es, me toca hablar de los idiotas que aquí en Euskal Herria creen que con la violencia van a conseguir sus objetivos. La condena a ETA es inexcusable, pero además a toda la lista de razones habría que añadir la de condenarlos por idiotas.
Y que nadie se engañe, no soy ningún comeflores, soy de los que piensan que la violencia tiene su utilidad. Hay un consenso social por el cual se dice que la violencia es mala, pero lo cierto es que cuando el Estado y sus administraciones periféricas se arrogan el monopolio de la misma tendremos que pensar que por algo será. He visto en manifestaciones o concentraciones pacíficas cómo la policía cargaba sin conmiseración, o a la policía local de Uesca actuar con violencia y arbitrariedad (hablamos aquí de pura y dura violencia física) y también he visto cómo a manifestantes en contra de las obras de dragado del Ebro se les imponía onerosísimas sanciones para así silenciar y evitar que más gente se uniera a la protesta (hablamos aquí de violencia administrativa). Así que bueno, la violencia tiene su utilidad, lo único que el cómo y dónde utilizarla es la decisión más difícil de tomar, puesto que un pequeño error de cálculo puede llevar al traste todo lo que se pretenda conseguir.
Bien, ¿por qué digo que ETA(m) y su entorno son idiotas? Para que quede claro tendremos que ponernos un momento en su lugar, ¿qué es lo que quieren? La independencia de Euskal Herria, bien, utilizando entre otras cosas métodos militares. Pongámonos en que ETA en los momentos actuales tuviera la capacidad de matar a 100 personas al año, recordando que en 1980 fue cuando hubo el mayor número de víctimas de ETA con 92 fallecidos (entonces estaban ETA(pm) y ETA(m)). Imaginemos que de esos cien, 90 son policías, militares y guardias civiles y los 10 restantes empresarios y políticos. La pregunta es ¿cuánto le costaría al Estado "reponer" esos funcionarios? ¿cuánto iba a crecer el apoyo social en EH a la causa gracias a esos asesinatos? ¿cuántos nuevos presos de ETA iban a entrar en las cárceles?
Bien, si contestamos esas preguntas en una situación en la que ETA tuviera una fortaleza considerable nos daremos cuenta de cuáles son las respuestas en una situación como la actual, donde una etarra de 30 años que entre con delitos de sangre en la cárcel no la abandonará hasta los 70 años. Donde el apoyo social es cada vez menor, recuerdo una conversación que tuve con el familiar de un preso, y que me dijo que la cosa estaba muy floja, sobre todo después "de lo último que había pasado" (ruptura de la tregua). No olvidemos que el colectivo de presos de ETA es la gran pieza del dominó político, hay algunos que han renunciado a la línea actual de ETA y abogan por un cese de la violencia (se les ha trasladado y se les traslada a cárceles del País Vasco o próximas, en silencio, sin que los políticos ni periodistas levanten la perdiz para evitar demagogias), hay otros que abogan por la línea dura (caña, caña y más caña) y la mayoría silenciosa que no denuncia a la dirección de ETA (por temor, lealtad u otras posiciones) pero que a través de sus familias hacen llegar al entorno la necesidad de poner fin a esta situación.
Una última pregunta, ¿la lucha armada acelera, retrasa o es indiferente respecto al ideal de construir una Euskal Herria libre?. Yo no tengo dudas al respecto, pero parece que todavía queda gente que cree lo contrario. Si los idiotas volaran...

2 comentarios:

Antonio dijo...

Pues vaya si tienes razón.
Aunque yo siempre me pongo en el caso de que ETA desaparece. ¿Admitirá el estado la independencia que se conseguiría por medios pacíficos? O lo que aun me da más miedo, ¿lo admitirá esta dictadura de los medios? Yo pienso que no, que las trabas que se ponen ahora se quedarán en memeces con las vueltas de tuerca que darán a la constitución o a lo que haga falta. Es penoso pero es así. ETA desaparecería, pero la violencia producto de la impotencia subsiguiente seguramente no.
Espero equivocarme.

Florencio dijo...

Yo soy de los que piensa que si una sociedad se cree a sí misma puede conseguir lo que se proponga. Si un día el 60 % de la población de Euskadi quiere la independencia no se podrá parar, no se pudo parar Montenegro o Timor Oriental. La única opción en ese caso sería la limpieza étnica, cosa que sería muy difícil y que, en el contexto actual, la comunidad internacional no permitiría.

Los medios de comunicación sirven de barrera, pero no podrían parar una oleada como la que comento.

ETA es una rémora para el proceso soberanista de Euskal Herria, si desapareciese hoy no habría retroceso alguno.