martes, julio 29, 2008

Revisionismo histórico

































Ya mencioné en una ocasión el revisionismo que se hacía del franquismo. Entre las múltiples mentiras y medio verdades (que son peores que mil falacias) se dice que el papel de España en la segunda guerra mundial consistió en apoyar a Hitler contra la Unión Soviética y apoyar a las potencias aliadas contra Japón y Alemania, sí, increíble pero hay gente que se lo cree.


A esas crédulas personas lo que habría que recomendarles es que fueran a las fuentes originales y descubrieran la realidad. De hecho Francisco Paulino Hermenegildo Teódulo Franco Bahamonde firmó un documento en 1940 en el que se comprometía a entrar en la guerra una vez se dieran las circunstancias adecuadas del lado de Alemania e Italia contra Gran Bretaña (recordemos que entonces ni la Unión Soviética ni EEUU habían entrado en conflicto.


El protocolo es el siguiente:


En cumplimiento con sus obligaciones como aliada España intervendrá en la presente Guerra al lado de las potencias del Eje contra Inglaterra una vez que la haya provisto de la ayuda militar necesaria para su preparación militar, en el momento en que se fije de común acuerdo por las tres potencias (Alemania, Italia y España)... Alemania garantizará a España ayuda económica, facilitándole alimentos y materias primas, así como a hacerse cargo de las necesidades del pueblo español y de las necesidades de la Guerra." En dicho documento y en otro punto se afirma: "... además de la reincorporación de Gibraltar a España, las potencias del Eje afirman que en principio están dispuestas a considerar, de acuerdo con una determinación general que debe establecerse en África y que puede llevarse a afecto en los tratados de paz después de la derrota de Inglaterra..."


Y si no se entró en la guerra es porque Franco pidió la reconstrucción del ejército español, ayudas económicas que ni el plan Marshall (se pensaban que Alemania tenía una capacidad económica ilimitada, cuando lo que hacía era utilizar la táctica de los virus, conquistar, esquilmar y pasar al siguiente objetivo) y lo que es más importante, el norte africano en manos de Francia (algo que ya había pedido Mussolini y se le había negado) y la "rectificación" de la frontera pirenaica. Obviamente Hitler estimaba más a la neutral Francia de Pétain que la España en ruinas de Franco. Y si pidió todo eso fue en gran parte porque estaba aconsejado por militares españoles a sueldo de Londres cuyo mayor interés era tener a España alejada de la guerra a cambio de una gran cantidad de dinero.

Efectivamente, desde Inglaterra se sobornó a altos mandos militares españoles para que éstos influenciasen en las ganas que Franco tenía de participar en la guerra. El conocido multimillonario y anglófilo Juan March fue elegido para contactar con nada menos que 30 generales para pagar por su influencia 10 millones de dólares estadounidenses de la época. El pago no se produciría hasta mayo de 1941, aunque llegada esa fecha el acuerdo se prorrogó seis meses más y se añadió 1 millón de dólares más para cubrir la adhesión de nuevas personas. Pero de nuevo, como las fuentes originales nada. Aquí copio la original en inglés, que dice básicamente lo que acabo de escribir:
AMERICAN LEGATION OFFICE OF THE MILITARY ATTACHE LISBON,
PORTUGAL
April 17, 1942
Brigadier General Raymond E. Lee, The A.C. of S., G-2, War Dept., Washington, D.C.
Dear General Lee:
I must ask you to forgive me for departing from the usual procedure in addressing you directly on a service matter, but the nature of this communication calls for utmost secrecy and I cannot have any copies made, leaving it entirely to your judgement as to how to deal with this intelligence.
For security reasons, I am not writing to the Coordinator of Information, as I understand from Colonel Goodfellow that Colonel Donovan has met with an unfortunate accident and I don't want to risk this communication falling into the hands of anyone else.
I have just spent a week in Madrid as the invited guest of an old friend of mine, Captain Allen Hillgarth, R.N., and Naval Attaché to the British Embassy, and I was able to learn the details of a secret which is shared only by my host, Sir Samuel Hoare, Mr. Churchill, Lord Halifax, and Mr. Eden.
In the summer of 1940, after the collapse of France, Spain's entry into the war on the side of the Axis was considered imminent, as at that time the Spanish Government and most of the Spanish high army officials firmly believed in German victory. In view of the vulnerability of the British naval base in Gibraltar, the matter of keeping Spain out of the war was of the utmost concern to the British Government, and it was Sir Samuel's chief endeavor to prevent Spain from joining Axis forces. Captain Hillgarth, due to his long residence in spain and profound knowledge of Spaniards and Spanish military and naval officers, was entrusted with the task of finding a way out of what seemed to be an important situation where rhe usual diplomatic and political means would be of no avail because of sweeping German victories and the weak position of the British Government.
It was decided that an endeavor should be made to create a hostile attitude in the Spanish Army circles toward Spain's entry into the war, and the best means to bring this about was judged to be suborning of the Spanish generals through gifts of money. The man selected for this action was the well known Spanish capitalist, Juan March, who, it will recalled, was the man instrumental in financing Franco's campaign.
A group of the top Spanish generals, numbering about 30, was approached by March, and his argument to the general was supported by a sum of $10,000,000.00 put at their disposal by the British Government, and an agreement was made for six months, which was to expire in May, 1941, to the effect that the general would insist on Spain maintaining her neutrality during this period of time. The money was deposited in New York, but the generals were allowed to drew certain amounts in pesetas which would be discounted against the total amount at an agreed rate when the "pay off" day would arrive. I don't know the names of all the generals in the group, but I know that it includes the General Aranda, the famous defender of Oviedo, who now fills the post of Commandant of the War College in Madrid;General Orgaz, Commander-in-Chief in Spanish Morocco, and the Hifg Commissioner of Canery Islands. General Aranda shares to the extent of $2,000,000.00, as he is expected to be in charge of the Spanish armed forces when the "Falanga" is overthrown.
In May, 1941, the agreement was extended for another six months, and a further 1,000,000.00 was added to the pool to cover the participation of new me[ ilegible ] .
A financial complication intervened late in 1941 with the advent of the United States Treasury freezing accounts of American belligerants in the American banks, and I understand that with considerable difficulty it was finally arranged to have these funds transferred to Switzerland by a special, secret arrangement between the British and our Government. This money was deposited in Swiss banks and a company was formed in which the Spanish parties to the agreement held shares. Meanwhile, further advances in pesetas were made to the generals to cover their current and special expenses.
In the fall of 1941, the agreement was further extended until July, 1942, and another sum of $2,000,000.00 was added to the fund, making a total of $13,000,000.00 devoted to this purpose up to nows.


Esto y el hecho de que el protocolo firmado por Franco esté ahí, escenificando el deseo de el dictador por entrar en guerra contra Gran Bretaña debieran servir de prueba suficiente. Los documentos contra los revisionistas, aunque lo peor es que seguirá habiendo gente que diga que no, y es que no hay peor ciego que el que no quiere ver.

1 comentario:

chispoon dijo...

Bravo!!
A propósito de Juan March, su fundación atesora un archivo digital sobre la transición española, consultable y completísimo, eso sí que es curarse en salud...