María Antonieta nunca dijo la frase "Si no tienen pan, que coman pasteles", es, claramente, uno de los muchos mitos históricos que hay. Sin embargo, sirve para mostrar la desconexión real que tenían las élites del modo de vida y calidad de existencia de las clases trabajadoras. Es algo que también aparece en la novela Germinal, de Émile Zola.
Era algo normal, el tipo de vida y los espacios que tenían los privilegiados no se parecía en nada (ni ellos querían que se pareciese) al de las clases populares. Esa desconexión marcó el fin de María Antonieta y muchos otros en la guillotina, de hecho, es probable que, ya en el cadalso, la monarca no entendiese la furia, el cabreo y el odio que su forma de ser generaba en el pueblo llano.
Durante todo el siglo XX y muy principios del XXI las clases privilegiadas siguieron manteniendo sus propios espacios, pero es cierto que hubo cierta transversalidad y que pudieron acercarse a comprender a las clases opuestas a las suyas.
Sin embargo, desde la masificación del uso de las RRSS y la irrupción de la IA en las mismas, las clases privilegiadas cada vez están sufriendo más un proceso de "mariantonización". Aparte de sus espacios físicos propios —muy de moda últimamente en Zaragoza con el Tiro de Pichón—, ahora tienen unas redes sociales plagadas de "iguales", aquellos que les van a dar la razón en todos sus postulados, no importa lo radicales o alejados de la realidad que estén. En este aspecto, los fachapobres (reales o bots argentinos o israelíes) cumplen la misión fundamental de hacerles creer que el conjunto de la sociedad (incluso los pobres) piensan como ellos.
En España hay que añadir a la judicatura, los medios de comunicación y los poderes económicos alineados con un pensamiento unidireccional, que les lleva a pensar que todo el mundo odia a Pedro Sánchez y que VOX y el PP (en este orden) salvarán a España de sus catástrofes imaginarias.
Ante este panorama las derechas están absolutamente descolocadas ante las protestas iniciadas por el desahucio de Mari Carmen. Son protestas contra el gobierno de España, pero también contra los gobiernos autonómicos de todos los territorios del Estado, no se libra ni PP, ni PSOE, PNV, Coalición Canaria... Y, lo que es más grave, ataca los fundamentos más básicos de cómo entienden que debe funcionar el mundo. "¿Cómo que no se puede/debe desahuciar a una mujer enferma de 87 años que no ha dejado de pagar nunca el alquiler si haciéndolo puedo ganar 5 veces más dinero?"
Ante este panorama las derechas están absolutamente descolocadas ante las protestas iniciadas por el desahucio de Mari Carmen. Son protestas contra el gobierno de España, pero también contra los gobiernos autonómicos de todos los territorios del Estado, no se libra ni PP, ni PSOE, PNV, Coalición Canaria... Y, lo que es más grave, ataca los fundamentos más básicos de cómo entienden que debe funcionar el mundo. "¿Cómo que no se puede/debe desahuciar a una mujer enferma de 87 años que no ha dejado de pagar nunca el alquiler si haciéndolo puedo ganar 5 veces más dinero?"
Las dos Españas ahora mismo son:
- La que siente que Mari Carmen podría haber sido su madre, abuela, tía o cualquier otro ser cercano y querido y que no se la puede dejar en el desamparo.
- La que quienes la hubieran desahuciado directamente si así podía heredar el piso o ponerlo en alquiler para ganar más dinero.
No hay punto medio, dignidad u oprobio.
- La que siente que Mari Carmen podría haber sido su madre, abuela, tía o cualquier otro ser cercano y querido y que no se la puede dejar en el desamparo.
- La que quienes la hubieran desahuciado directamente si así podía heredar el piso o ponerlo en alquiler para ganar más dinero.
No hay punto medio, dignidad u oprobio.
Y por todo esto no nos debe extrañar que la reina de todas las María Antonietas que hay en España, Isabel Díaz Ayuso, rechace el elemental y humanitario gesto de guardar un minuto de silencio por Mari Carmen en la Asamblea de Madrid.
